25 de marzo de 2010

:: Escultores capitales de la Grecia Clásica :: Artículos biográficos / Estética / Historia del Arte

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Mirón
(Grecia, c.500 - 440 a. C.)


Obras principales:

<-- Discóbolo
- Palas Atenea y Marsias
- Minotauro (del grupo de ‘Teseo y el Minotauro’)
- Anadumenos


Escultor y broncista griego, máximo representante del periodo de transición habido entre el denominado “estilo severo” y el clasicismo del siglo V a. C. dominado por Fidias. Nacido en Eleutera, fue discípulo de Hageladas, perfeccionándose como broncista. Poco se conoce de su biografía, pese a que su prestigio no se vio disminuido por el paso del tiempo, tal y como confirman las fuentes -desde Pausanias hasta Plinio-, llegando a ser considerado durante el Imperio Romano uno de los más grandes escultores griegos. Estilísticamente, su gran aportación fue la de haber sido capaz de trasladar la sensación de movimiento a la escultura, comulgando así con las reflexiones de la Escuela de Elea en torno al problema del movimiento, tal y como por entonces planteaban Heráclito y Parménides. La obra maestra de Mirón y, fuera de toda duda, una de las más revolucionarias de la Historia del Arte, es su ‘Discóbolo’, conocida a través de varias copias romanas. En ella se representa a un joven atleta captado en el instante de lanzar el disco; para ello, y con inusitada precisión, Mirón recurre a una composición sigmoidal, ofreciendo dos planos de representación, uno frontal (torso y rostro) y otro lateral (piernas y caderas), lo que refuerza la sensación de movimiento como nunca antes se había visto; sin embargo, la estatua fue concebida para ser contemplada desde un único punto vista: el frontal. Con todo, esta retórica no consigue afianzarse en el plano psicológico de la obra, dado que el relajado rostro del atleta apenas trasmite la tensión contenida en el cuerpo, rasgo por el cual muchos de los coetáneos de Mirón le achacaban cierta incapacidad para representar las emociones del alma a través del rostro; residuo obvio del “estilo severo” en la obra de un artista que ya puede considerarse propio del clasicismo.


Fidias
(Grecia, c. 490 - 430 a. C.)·


Obras principales:

<-- Procesión de las Panateneas (del friso del Partenón)
- Nacimiento de Atenea (del frontón del Partenón)
- Guerra de Troya (de las metopas del Partenón)
- Atenea Lemnia


Artista griego, figura capital de la escultura griega del período clásico y uno de los mayores escultores de la Historia del Arte. Nacido en Atenas, se formó en el taller de Hageladas, realizando sus primeros trabajos hacia el año 470 a. C. Amigo de Pericles, colaboraría con éste en la reconstrucción de Atenas, supervisando la remodelación de la Acrópolis. Su obra máxima fue la decoración del Partenón, y aunque se sirvió de muchas manos colaboradoras en su ejecución, su estilo inconfundible se mantiene en todo el conjunto; la técnica de Fidias es prodigiosa: desde la perfecta captación de los efectos de claroscuro más sutiles hasta el estudio anatómico de los cuerpos, todo encaja armoniosa, unitariamente. Su estética entronca con el pensamiento de Platón, tomando la belleza como ideal de perfección: las figuras de Fidias, de una solemnidad típicamente clásica, son arquetipos idealizados en cuya apariencia material se sintetiza armonía física y moral, en un equilibrio conjuntado basado en la proporción de las formas. Gran ilustrador de la belleza del cuerpo humano, Fidias omite cualquier residuo de imperfección: su arte sólo aspira a representar la Idea, que únicamente podrá reflejar en el ideal de belleza establecido, esto es el prototipo perfecto. Tal vez su trabajo más perfecto fue el Friso de las Panateneas, del Partenón, en el que se representa, a lo largo de un desarrollo de doscientos metros de longitud, la ceremonia religiosa de entrega del nuevo peplo a la diosa titular de la ciudad, Atenea. Al margen de su labor decorativa en el Partenón, Fidias desarrolló una importante actividad como autor de bultos redondos; el más celebrado de ellos sería su monumental ‘Atenea Parthenos’ (447 a. C.), realizada para el Partenón, estatua de doce metros de altura realizada en crisoelefantina, hoy desaparecida pero de la que tenemos testimonios a través de monedas y copias romanas. Su último trabajo importante, una gran estatua de Zeus (432 a. C.), lo realizó en Olimpia, ciudad en la que se refugió tras abandonar Atenas como consecuencia de un proceso judicial en el que se vio implicado junto a Pericles.


Policleto
(Grecia, c. 480 - 420 a. C.)·


Obras principales:

<-- Doríforo
- Diadumeno
- Discóforo
- Sosikles
- Astragalizontes


Escultor, broncista y teórico griego, junto a Fidias la otra gran figura de la escultura griega del periodo clásico, así como el primer tratadista occidental del que se tiene noticia. Nacido en Argos, en cuya escuela se formaría bajo la tutela de Hageladas, Policleto se especializó en la talla de figuras de atletas, con la representación del cuerpo humano desnudo como objeto de sus futuras investigaciones. Policleto, más “revolucionario” -valga el anacronismo de un adjetivo por entero inapropiado para los antiguos griegos- que Fidias, fue asimismo el inventor de uno de los máximos artificios de la escultura: el contrapposto, consistente en la representación del movimiento de los hombros y la parte superior del torso en oposición a la de la pelvis, resultado de lo cual las líneas de los hombros y de la pelvis no son paralelas, lo que genera un desequilibrio por el que se consigue un cierto dinamismo, consecuencia del cual el peso del cuerpo pasa a apoyarse sobre una sola pierna, quedando la otra en reposo; una descripción de este recurso lo encontramos en su escultura más representativa, el ‘Doríforo’. [Con anterioridad Mirón ya había logrado conferir la sensación de movimiento en su ‘Discóbolo’, mas de manera harto efectista y sin la lograda naturalidad que consigue trasmitirnos Policleto.] Al margen de su obra como escultor, Policleto desarrolló una labor teórica hasta entonces desconocida; el fruto más notable de ésta, basado en las relaciones entre los números y las partes del cuerpo, fue su desaparecido tratado teórico Kanon (‘Norma’), en el que expone los principios de su concepción del hecho escultórico, partiendo del presupuesto capital de que la belleza no es sino la relación de unas partes con otras y del conjunto de las partes con el todo. Para lograr tal propósito, Policleto centra su atención en el estudio de las proporciones, llegando a la conclusión de que la perfección prototípica se conseguirá a través de unas medidas precisas en las que la altura será 7 veces la medida de la cabeza; quedaba así establecida la recurrente fórmula 1/7, de la que su obra maestra, el ‘Doríforo’, es toda una ilustración de principios, obra cuya coherencia de conjunto y asombrosa unidad matemática en el estudio de las proporciones, confirman a Policleto como uno de los más geniales escultores de todos los tiempos.

Praxíteles

(Grecia, c. 400 - 330 a. C.)

Obras principales:

<-- Afrodita de Cnido
- Sátiro en reposo
- Apolo Sauróktonos
- Hermes de Olimpia



 
Escultor y broncista griego, nacido en Atenas. Hijo y nieto de escultores, Praxíteles es el máximo exponente de la escultura postclásica griega junto a Escopas y Lisipo. El rasgo más característico y revolucionario de su estilo es la denominada “curva praxiteliana”, enfático contrapposto en actitud de reposo, cuya característica visible es el contoneo de la cadera. Su obra más famosa es la ‘Afrodita de Cnido’, en mármol de paros, reconocida a través de varias copias romanas. Esta Afrodita es el primer bulto redondo de grandes dimensiones -con más de dos metros de altura- de una mujer desnuda en el arte griego; despojada de todo erotismo intencionado, pese a su poderosa sensualidad, la obra capta el instante previo al baño con prodigiosa naturalidad, lo que justifica la desnudez de la diosa. La otra gran escultura de Praxíteles es el ‘Apolo Sauróktonos’. Aunque su producción se conoce a través de copias romanas, sobreviven al menos dos originales: el ‘Hermes de Olimpia’ y la ‘Base de Mantinea’. Con Praxíteles la escultura griega se desliga del clasicismo de Fidias, preludiando las formas del período helenístico; con él, el retrato naturalista plenamente asumido se practica por primera vez.

Lisipo

(Grecia, c. 370 - 318 a. C.)

Obras principales:

<-- Apoxiomeno
- Eros tensando el arco
- Hércules Farnesio
- Hermes de Atalante
- Afrodita de Capua
- Sócrates (busto)
- Alejandro Magno (busto)


Escultor y broncista griego, uno de los tres grandes maestros de la escultura del clasicismo tardío junto a Praxíteles y Escopas. Nacido en Sición, su formación fue al parecer autodidacta. En el plano estético, Lisipo prolonga las ideas sobre el canon y la medida ilustradas por Policleto en su ‘Doriforo’, aunque en ningún momento nos encontremos ante un mero epígono. La obra capital de Lisipo es su ‘Apoxiomeno’, reconocida a través de una copia romana en mármol conservada en el Vaticano. En ella, un joven atleta aparece en actitud de limpiarse con un estrígil el polvo que cubre su piel. Entre las múltiples novedades escultóricas que incorpora la obra, destaca sobremanera su peculiar tratamiento del canon, todavía más estilizado que en Policleto, al reducir ligeramente el volumen de la cabeza, lo que genera una mayor esbeltez de conjunto. Asimismo, es destacable la relativa inestabilidad de la pose, propiciada por la pierna derecha -que no se apoya con firmeza en el suelo- y la sofisticada posición de los brazos, cuya tensión produce un escorzo magníficamente resuelto, permitiendo además una sensación de profundidad espacial inusitada. Lisipo, el más prolífico escultor de su tiempo, dejó, además del ‘Apoxiomeno’ y entre otras notables piezas que han pervivido a través de copias romanas, tres obras maestras de la categoría de ‘Hércules Farnesio’, ‘Eros tensando el arco’ y ‘Afrodita de Capua’, soberbios ejercicios anatómicos que representan lo mejor de su arte. Practicó con igual estro y perfección el retrato, tal y como nos confirman los bustos y cabezas de personalidades que nos han llegado, destacando sus retratos de Sócrates, Aristóteles y Alejandro Magno. Lisipo, que siempre tuvo a la Naturaleza y al ‘Doríforo’ de Policleto como sus maestros, es el canto del cisne de la escultura clásica griega; después de él sólo hallaremos figuras menores y obras de peso espaciadas, ejemplos evidentes de la relativa decadencia que supone la escultura helenística.

Escopas

(Grecia, c. 380 - 330 a. C.)

Obras principales:

<-- Meleagro y el jabalí de Calidón

- Relieves del Mausoleo de Halicarnaso
- Pothos
- Ménade danzante
- Esculturas del frontón del Templo de Atenea Alea en Tegea


Escultor y arquitecto griego, uno de los tres grandes maestros de la escultura del clasicismo tardío junto a Praxíteles y Lisipo. Nacido en la isla de Paros, lo más significativo de su producción se halla en los relieves del Mausoleo de Halicarnaso, pleno resumen de los rasgos humanos de sus personajes, cazadores y guerreros por cuyos rostros sufrientes y bocas entreabiertas fluye la inefable esencia del gran Arte. Esta extraordinaria sensibilidad encontrará también una plasmación maestra en sus bultos redondos, ‘Meleagro y el jabalí de Calidón’, ‘Pothos’, ‘Ménade danzante’, obras maestras que han llegado hasta nosotros a través de copias romanas de época imperial. Sea como fuere, la genialidad de Escopas radica no tanto en las soluciones matemáticas que aplica a su escultura, deudoras de Policleto, como en el tratamiento expresivo de la humanidad de sus estatuas, siendo el verdadero creador del denominado estilo patético, estilo en virtud del cual sus obras trasmiten un psicologismo antes desconocido; de aquí la fuerza expresiva, el desgarro del gesto, la agitación trágica de sus héroes, la furia de sus ménades. Por todo ello ha sido considerado el escultor-psicólogo por antonomasia, el legítimo predecesor del eximio Miguel Ángel Buonarroti, cuya ‘terribilita’ está en abierta deuda con el arte de Escopas, capaz de innovar incluso dentro de los ajustados márgenes de una concepción del hecho escultórico por entero codificada. Más innovador que Praxíteles y Lisipo en la forma, más visionario si se quiere, Escopas resulta a nuestros ojos el más moderno, más próximo de los escultores griegos, tanto por la audacia con que culmina sus empeños -donde el no pulimentado completo de sus obras es algo más que una marca de estilo-, como por el sofisticado empleo de los claroscuros, a la búsqueda de un dinamismo estático insólito. Una obra escultórica, en definitiva, dotada casi de vida propia, y cuyos rasgos de patetismo exacerbado, impasibles al paso de los siglos, hacen de Escopas el mayor escultor -junto a Miguel Ángel- que ha logrado trasladar al mármol los misterios insondables que afligen y perturban el alma humana.

En Epdlp:
(Textos e imágenes catalogadas)

. Praxíteles


1 comentario:

Armand Guerra. dijo...

Hola Jose Antonio. Gracias por la propuesta. Menudo honor (y menuda responsabilidad). Te he enviado un mensaje al correo de cine y revolución pero me ha sido devuelto. Lo intentaré otro día. Seguimos en contacto. Me alegra saber de ti.