6 de junio de 2008

Recordando a un gran actor: Anthony Perkins (1932-1992)




Inquietudes musicales aparte, su primera interpretación importante la realizó para George Cukor en The actress (1953), aunque no conseguiría el reconocimiento de la crítica hasta La gran prueba (1956), de William Wyler, por la que recibiría su primera y única nominación al Óscar. A partir de aquí se suceden sus trabajos para directores de la relevancia de Anthony Mann (Cazador de forajidos, 1957), Robert Mulligan (El precio del éxito, 1957), Delbert Mann (Deseo bajo los olmos, 1957), René Clément (La diga sul Pacífico, 1957), Stanley Kramer (La hora final, 1959) o Joshua Logan (Me casaré contigo, 1959), en las que logró afirmarse como un intérprete de primera fila, de enorme expresividad sin abandonar nunca la sobriedad, sosteniendo largos planos sin perder jamás la intensidad, denotando, en suma, personalidad propia, algo de lo que muy pocos actores disponen.

Pese a su variada gama de registros, su intervención en Psicosis (1960), de Hitchcock, marcará su carrera posterior, acaso el mayor inconveniente, mas sin encasillarlo como se ha dicho en los personajes inestables y al borde de la locura, como dicta el consabido tópico. En efecto, el protagonista del mayor éxito comercial de Hitchcock quedará fijado en el subconsciente del espectador como Norman Bates, pero Perkins siguió siendo un actor variado y de ilimitados recursos. Al año siguiente recibiría la Palma de Oro a la mejor interpretación del Festival de Cannes por el drama No me digas adiós, de Anatole Litvak, una estupenda película francesa en la que compartió protagonismo con Ingrid Bergman e Yves Montand. Sus mejores interpretaciones, con todo, datan del año 1962: tanto El proceso de Orson Welles como Fedra, de Jules Dassin, deben figurar entre sus mayores logros, matizando con perfección maestra personajes de gran complejidad.

Por contra, los restantes filmes en los que intervino durante la década de los 60 resultan bastante anodinos. Ni Un abismo entre los dos (1962), de nuevo bajo la dirección de Litvak, ni en menor medida Un maravilloso veneno (1968), de Noel Black, entre los títulos más destacables, superan la medianía, por no hablar de un mamotreto del calibre de Trampa 22 (1970), de Mike Nichols o de una insufrible nadería como Un hombre de hoy (1970), de Stuart Rosenberg, en la que tuvo el dudoso gusto de compartir cartel con Paul Newman...

Y pese a todo, los 70 arrancan de manera bastante brillante con La década prodigiosa (1971), de Claude Chabrol, otra de sus memorables interpretaciones y su segundo trabajo para el cineasta francés, para el que ya había trabajado en Champaña para un asesino (1967). Entre los restantes títulos de la década, destacan con firmeza sus personajes para John Huston (El juez de la horca, 1972), Sidney Lumet (Asesinato en el Orient Express, 1974), George Sluizer (Dos veces mujer, 1974) y Alan Rudolph (Recuerda mi nombre, 1978).

Los años 80, de acuerdo con la bajeza artística del momento, marcan su decadencia, y con la salvedad del ingenioso filme de Richard Franklin Psicosis 2ª Parte (1983), está marcado por productos que no le merecen, como Rescate en el Mar del Norte (1980), de Andrew V. MacLaglen, o La pasión de China Blue (1984), de Ken Russell, con homenaje a Psicosis incluido; amén de subproductos como Psicosis III (1986), que él mismo dirigió, Al borde de la locura (1988), de Gerard Kikoine, burda especie de homenaje al actor sin mayor consistencia, o la aberración televisiva Psicosis IV (1990), de Mick Garris, colmo de la degeneración de la obra maestra de Hitchcock. Para la pequeña historia de nuestro desesperante cine español cabe hacer mención de su intervención en otro subproducto denigrante para con su talento: Los gusanos no llevan bufanda (1991), de Javier Elorrieta, en la que López Vázquez aparece vestido de militar...

Víctima del S.I.D.A., Perkins falleció en 1992, habiendo recibido a tiempo un homenaje por parte del Festival de San Sebastián.

Filmografía parcial

1953
THE ACTRESS, de George Cukor

1956
LA GRAN PRUEBA, de William Wyler

1957
CAZADOR DE FORAJIDOS, de Anthony Mann
EL PRECIO DEL ÉXITO, de Robert Mulligan
DESEO BAJO LOS OLMOS, de Delbert Mann
LA DIGA SUL PACÍFICO, de René Clément

1959
LA HORA FINAL, de Stanley Kramer
LA CASAMENTERA, de Joseph Anthony
MANSIONES VERDES, de Mel Ferrer

1960
ME CASARÉ CONTIGO, de Joshua Logan
PSICOSIS, de Alfred Hitchcock

1961
NO ME DIGAS ADIOS, de Anatole Litvak

1962
EL PROCESO, de Orson Welles
FEDRA, de Jules Dassin
UN ABISMO ENTRE LOS DOS, de Anatole Litvak
DOS SON CULPABLES, de André Cayatte

1963
EL ASESINO DE TONTOS, de Servando González

1964
ADORABLE IDIOTA, de Edouard Molinaro

1967
CHAMPAÑA PARA UN ASESINO, de Claude Chabrol

1968
UN MARAVILLOSO VENENO, de Noel Black

1970
TRAMPA 22, de Mike Nichols
UN HOMBRE DE HOY, de Stuart Rosenberg

1971
LA DÉCADA PRODIGIOSA, de Claude Chabrol

1972
EL JUEZ DE LA HORCA, de John Huston

1974
ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS, de Sidney Lumet
DOS VECES MUJER, de George Sluizer

1978
RECUERDA MI NOMBRE, de Alan Rudolph

1979
WINTER KILLS, de William Richert

1980
RESCATE EN EL MAR DEL NORTE, de Andrew V. MacLaglen

1983
PSICOSIS 2ª PARTE, de Richard Franklin

1984
LA PASIÓN DE CHINA BLUE, de Ken Russell

1986
PSICOSIS III, de Anthony Perkins

1988
AL BORDE DE LA LOCURA, de Gerard Kikoine

1990
PSICOSIS IV, de Mick Garris

1991
LOS GUSANOS NO LLEVAN BUFANDA, de Javier Elorrieta

2 comentarios:

César dijo...

Hola J. Antonio y enhorabuena por ese Blogg que acabo de descubrir.

Coincidimos en muchas obras:
Para mí, "Jennie" es la gran obra en B/N por excelencia y hace poco empecé "Poesias y otros textos" de A. Rimbaud, así que imagínate...

Hoy ví la película "El Proceso" de Orson Welles(1962), con un soberbio Anthony Perkins, que refuerza con su trabajo esa claustrofobica y asfixiante atmósfera Kafkiana que a Welles, en mi opinión, le quedó algo "sosilla", pero no deja de clamar dignamente acerca de los "mártires" de la burocracia:
Nosotros, los de a pié...

Sin duda alguna, el personaje era para Perkins, ¡Lo borda!
Los diálogos con el abogado (Welles) en su enorme cama y el funcionario del "palomar de niños", me parecieron tan buenos que recordé al Buñuel más cañero.

Perkins es esa mezcla de candidez y tormenta interior que ha inquietado a milllones de espectadores(Psicosis), pero en este caso, aporta a "El Proceso" de Kafka/Welles, otro registro diferente: El de un ciudadano vapuleado hasta la locura en un laberinto de expedientes y documentos absurdos, que nos recuerdan a ese nefasto día que tuvimos que consultar "nosequé" y compulsarlo en "nosedonde" para entregárselo a "nosequién"
Os la recomiendo, y lo dicho:
Anthony Perkins ¡Se sale!
- César Cabrera -

emetorr1714 dijo...

Hola J.Antonio. Como ya sabes, en la película de Perkins "Champaña para un asesino" (Le Scandale)1967,interviene mi admirada Stéphane Audran en el papel de Jacqueline.Sólo quiero que élla también forme parte de tu estupendo Blogg que acabo de descubrir buscando precisamente más datos sobre ésta película.Enhorabuena.
Fandestéphan 1714.